El Proyecto África y la Protección de los Humedales del sur de Tanzania
El proyecto Six Rivers Africa opera en los ecosistemas de humedales y sabanas del sur de Tanzania, incluyendo los ecosistemas Ruaha y Nyerere-Selous.
Estos paisajes están entre las regiones más biodiversas de África Oriental, apoyando poblaciones clave de fauna como elefantes, leones, perros salvajes, búfalos, aves migratorias, así como extensas llanuras de inundación estacionales que desempeñan un papel fundamental en la regulación del flujo de agua y la salud del ecosistema.
A pesar de su importancia, muchos de estos humedales permanecieron mal cartografiados y poco protegidos hasta hace poco. El crecimiento poblacional, las concesiones históricas de caza, la expansión agrícola, la caza furtiva y la sequía provocada por el clima han ejercido una tensión creciente sobre los ecosistemas que son esenciales tanto para la fauna como para las comunidades humanas aguas abajo.
Six Rivers Africa se fundó para abordar esta brecha mediante un modelo de conservación basado en la ciencia y la presencia.
Una de sus estrategias principales ha sido mejorar el acceso físico y la capacidad de monitoreo en zonas humedales remotas. Esto incluye la construcción de bases de guardabosques y pistas de aterrizaje, permitiendo a investigadores y exploradores patrullar, cartografiar los movimientos de la fauna y responder rápidamente a amenazas como la caza furtiva o brotes de enfermedades.
La organización trabaja estrechamente con agencias gubernamentales tanzanas, autoridades de parques nacionales y socios de conservación para apoyar los sistemas de protección de la fauna, el monitoreo ecológico, la restauración de hábitats y las iniciativas de participación comunitaria diseñadas para fortalecer la convivencia entre las personas y los ecosistemas protegidos. Al fortalecer la capacidad local en lugar de reemplazarla, Six Rivers Africa pretende consolidar la resiliencia en la conservación a largo plazo.
Desde su apertura, los casos de caza furtiva ilegal han caído drásticamente. Ahora hay manadas de cientos de búfalos y sable, así como decenas de elefantes con crías, que regresan a estos humedales icónicos.